Diario de un Retrato

En marzo del 2010 el joven artista uruguayo-sueco, Esko Tikanmäki, inauguraría en la galería Signal de Mälmo, la muestra “Journal of a Portrait”, experimento multimediático dedicado a la figura de Matti Tikanmäki, su padre, fallecido en 2006. Tres días antes de la apertura, Esko deja una vieja valija de cuero en el depósito de la galería; luego desaparece y dos días después le avisa al curador que su muestra se debe suspender, sin más explicaciones.

Por medio de un amigo en común, el proyecto Diario de un retrato de Esko nos llegó a Montevideo algunos meses más tarde, en forma de un blog donde el artista iba registrando su proceso personal y artístico. En ocasión de Fotograma 2011, nos pusimos a estudiar el material de Esko y le propusimos apropiarnos de su proyecto para darle continuidad en Montevideo, lugar donde el artista pasó su infancia.

  • Cliente
  • Dokumental
  • Fecha
  • Septiembre 2011
  • Créditos
  • Veronica Cordeiro
    Martin Herrera
    Diego Vidart
    Kristin Helgesen
    Desmond Barry
  • link
  • Diario Visual de Diario de un Retrato.

  • Agradecimientos
  • CDF / Daniel Sosa
    Arts Council of Wales
    Centro de exposiciones Subte
    Alfredo Pernín
    Centro de Arte Contemporáneo Signal

Auspicios

Video

Fotos

  • mg_2537
  • mg_2542
  • mg_2664
  • mg_2811
  • mg_3363
  • mg_3493
  • mg_3557
  • mg_4078
  • vidart02
  • vidart25
  • vidart31
  • vidart32
  • vidart34
  • vidart43
  • vidart48
  • vidart64
  • vidart93

Textos

Diario de un retrato es un proyecto que se propone reflexionar acerca del papel del retrato en la fotografía hoy, partiendo desde una paradoja: la creación colectiva (somos tres artistas basados en Uruguay y otros dos colaboradores europeos) del retrato de una persona desconocida por nosotros, a partir de la apropiación del material acumulado y desarrollado por otro artista, a quien el sujeto retratado si le es conocido.

Participar de un festival como Fotograma presupone antes de nada una pregunta: ¿qué es la fotografía hoy? Luego se van multiplicando las indagaciones que van surgiendo como por asociación, relativas a la técnica de producción y reproducción de imágenes, la relación dialéctica entre los formatos analógico y digital, cómo ha cambiado la relación del fotógrafo con la luz, con el registro documental, con la historia de la fotografía, y con el significado de la captura de la imagen. ¿Habría Walter Benjamin previsto la infinitud y complejidad de la dimensión de reproductibilidad que ha adquirido la imagen en la era digital y del Internet? ¿Mantendría la misma postura frente a la necesaria desmitificación del aura que define la autenticidad de una obra, que detiene su instancia única de surgimiento, su contexto en el ritual? En este sentido, es interesante revisitar un párrafo en el cual el filósofo alemán piensa el lugar fundacional del retrato en la historia de la fotografía, y luego describe su desplazamiento paulatino desde un lugar de culto a uno de exhibición, y como esta transición expande la percepción del objeto fotográfico: más allá de la contemplación, la imagen se presenta como un disparador cognitivo, establece un nuevo campo de actuación.

“En la fotografía, el valor de exhibición comienza a desplazar el valor de culto… Aunque el valor de culto no se rinde sin resistencia; se acomoda en una última reducción: el semblante humano. No es mero accidente que el retrato haya sido el punto focal del inicio de la fotografía. El culto del recuerdo de las personas queridas, ausentes o fallecidas, ofrece un último refugio para el valor de culto de la imagen. Por última vez el aura emana de las primeras fotografías en la fugaz expresión de un rostro humano. Esto es lo que constituye su melancolía y belleza. Pero en la medida en que el hombre se aleja de la imagen fotográfica, por primera vez el valor de exhibición muestra su superioridad frente al valor del ritual. De haberse dado cuenta de esta nueva etapa constituye la significancia incomparable de Atget, quien alrededor del 1900 tomó fotos de calles desiertas de Paris. Se ha correctamente dicho que él las fotografiaba como escenas de crimen. La escena de un crimen es, también, desierta; es fotografiada con el propósito de establecer pruebas. Con Atget, las fotografías se transforman en pruebas básicas para incidentes históricos, y adquieren un significado político oculto. Exigen un tipo de abordaje específico; la libre contemplación no les es apropiada. Perturban al espectador; este se siente desafiado por las imágenes como no le había sucedido antes…”[1]

Entre los cinco artistas provenientes de diferentes áreas geográficas y creativas, se estructura una plataforma de diálogo interdisciplinario y transnacional que propone comenzar por donde termina Esko. De Malmö a Montevideo, Diario de un retrato asume el carácter de un proyecto en progreso que, a partir de la apropiación de todo el contenido material y conceptual desarrollado por otro artista, pretende abrir y ampliar el debate sobre el papel de la fotografía en la historia del retrato, y viceversa. En el marco de la tercera edición de Fotograma, proponemos una exposición fotográfica exenta de fotografías impresas; una exposición como eje discursivo para profundizar sobre estos lugares y desplazamientos: entre el documento histórico, de culto, poseedor de toda su aura auténtica, y su digitalización, entre la práctica de fotografiar imágenes en lugar de fotografiar sujetos reales, entre el retrato como relación íntima y subjetiva establecida en un espacio compartido y creado por el confronto de dos personas, el observador y el observado, y el proceso, la integración del elemento temporal – el diario – como campo de investigación fotográfica: un retrato en continuo progreso, además de ser un retrato sin sujeto. Buscamos al retratista original, pero a Esko no lo encontramos. La búsqueda del retratista, sin embargo, nos condujo a la memoria del retratado, lo cual se termina por desplegar en una inagotable amplitud horizontal.

El retrato como paisaje

Esko permanece un enigma. Para nosotros. Sin embargo, su valija está acá. Bienvenidos al Diario de un Retrato.

[1] Walter Benjamin. La obra de arte en la época de la reproducción mecánica. 1936